Delirios de la Belleza Ficticia
“Y sin embargo, misterio y manifestaciones, brotan todos de una misma fuente. A esa fuente se le llama oscuridad.” Lao Tzu
La Noche
Solo las lápidas
Sienten el frió
De los alientos desnudos
Desilusionados, descoloridos
De los cipreses recién nacidos
Que se nutren del festín
De sus gusanos
Nacimiento
Al nacer el nuevo día
Me regaló mi cadáver
Al crepúsculo
Un gusano
Con su paso
Una caricia
Un placer mundano
¿Cuan solo se sentiría el inocente pequeñuelo?
Con la luna
Toda oscura
Broto de mi carne
Su hermano
Y jugaron
Por un rato
Pintando en mi cuerpo
Sus trazos
Resignación
Me siento cómodamente sobre las brasas del hastío
Lo he tenido mil veces bajo las muñecas
Acariciándome las venas como una dulce niña amarilla
……………………………………..
Los dedos me tiemblan al escuchar los ruidos de mi pecho
La maldita prueba de que aún no he llegado al festín
En que compartiré mis huesos con los perros
De mis ancestros
…………………………………….
Abro los ojos para que la luz rompa la cubierta
Que herede de los lagartos para regalarla
A los hijos de los muertos
Necesidad
Las hijas de la gracia
Danzan frente mis ojos
¡Cómo se ríen de mis lamentos!
¡Cómo se mofan de mis enojos!
Grito fuerte… ¡La he perdido!
Con la garganta ahogada de sal
Que baja lento… ¿reloj de arena?
A mi estómago retorcido
La veo sin poder tocarla
Desde este sereno vuelo
Aquí todo tan esta claro,
Mis pies casi tocan el suelo
Lamento ya no tenerla
Desde este armario
Del que cuelga mi cuerpo
Como la cruz de un rosario
Entierro (primera versión)
La dama no puede llorar
No tiene ojos
Solo gusanos
El sepulturero se frota la frente
No tiene sudor
Solo sangre seca
La flor no sonríe al cortejo
No tiene fragancia
Solo hojas marchitas
El viejo quiere dormir
No tiene vigor
Solo las piernas podridas
Los niños no comprenden
No lamentan
Solo ahuyentan los perros
Del foso surge un grito
No hay respuestas
Solo mudos lamentos
Un viento revuelve antiguas cabelleras…
Secuencias
No llores mas
Niña giganta
Que te vas a desangrar
No sudes más
Joven cadáver
Que te vas a resfriar
No pienses más
Viejo filosofo
Que la muerte llegará
No sueñes mas
Tonto mendigo
Que la noche acabará
Sensaciones
1
solos yo
y la lluvia
nos abrazamos
y al cielo
alegramos
2
un niñito
besa el sol
no se queman
sus heridas
3
la gaviota
se disfruta
el aroma
de la sal
4
¿y los niños
donde juegan
si los hecho
de mis penas?
5
a las doce
de la noche
moriré
otra vez
6
esas piedras
tan ruidosas
ahora cantan
alabanzas
7
¿dónde fueron
los insectos
de mis pies?
8
la tinta es
la sangre del cielo
Lo Espontáneo
Un choque de luz contra los ojos de un mono
Una pequeña herida que sangra
Una caída
Una gota que cae del cielo
Un delicado fantasma que llora
Un infante que al final no nace
Un grito
Un cocodrilo que se lanza al ataque
Un aullido que suena en la distancia
Un insecto zumbándome al oído
Una ocurrencia
Unos salvajes que se comen a su padre
Un dios que nace de un padre muerto
Un recuerdo de una vieja lectura
Un sueño placentero
Un descubrimiento
Una carcajada
Yo…
Apoteosis
Una niñita
Que odia el calor
Golpea su cola
Contra sus senos
Luego se eleva
Hacia la luna
Para alejarse
de sus desvelos
y sus delirios
Un infante se aferra a sus cabellos
El Perro verde
A Diógenes
Nací hace mucho
Llegué como musgo aferrado a las piedras
Corrí, cojeé, amé sin pensarlo
Marqué mi territorio entre mis semejantes
Odié sus pálidas pieles de mármol
Exentas de llagas y de noches
Compartí mordidas
Desdeñé sus estatuas
Defequé sobre sus ostentosas cárceles
Fui libre
Nadie hizo bastones de mis patas de palo
Preferí el brillo cálido del sol
Antes que el vano lustre de sus metales
Muchos quisieron ser yo, pero temieron
No osaron alfiletear los ojos que los circundaban
Ninguno quiso libar mi sudor
Pero todos tragaron el vómito de mi alma
-Aún así no reconocieron su parentesco con la hierba-
Con honor me llamé perro entre ellos
Porque no acompañaba su tonta búsqueda
De cosas que no son ninguna cosa
Ni de cosas que son todas las cosas
Pero nunca supieron que su error
Fue no reconocer el amor de las vacas
Que se ofrecían como mártires a sus dioses morbosos
Me convertí en un partero desquiciado
Para ayudarlos a abortar sus vanidades
Y me senté en un trono de tierra y gusanos
Para hundirme en él y entregarles mi cuerpo
Así lo grabaron por unas horas
En las crónicas de sus mascotas
Pero existiré siempre
Mi cuerpo de hojas unidas con sangre
Vivirá en la memoria de la luz eterna
Aún después del día en que todo muera
Y solo quede un recuerdo distorsionando la Nada
28 Marzo, 2007 at 12:35 pm
Necesidad?
28 Marzo, 2007 at 1:12 pm
solo versos