Fue asesinato y discriminación, pero no por boricua
El puertorriqueño se encontraba desnudo sobre un alero cuando sintió dos brillantes agujas que se incrustaban en su carne y le descargaron cien mil voltios de electricidad. Cayó diez pies de cabeza. Obviamente murió. Me pregunto si el policía que le disparó la descarga lo hubiera hecho si el indivuduo fuera su vecino, o si hubiera estado vestido. Hay un instinto en nosotros que nos hace despreciar a lo que nos causa extrañamiento. No creo que lo discriminaran por puertorriqueño, si es que sabían que lo era, pero sí por enfermo mental.
Ese hombre era un espejo que reflejaba el miedo humano a los rincones ocultos de su propia psique. El policía que lo asesinó querrá justificarse con que no fue su intención, con que solo seguía órdenes, con la tensión del momento. Desde el escritorio en que trabajará en adelante tal vez se consolará con que la naturaleza de la situación cegó su juicio. Pero solo se estará diciendo a sí mismo que por unos minutos fue precisamente otro desquiciado. Que la situación no le permitió deducir que estaba lastimando irremediablemente a otro ser humano.
Pero seguirá siendo un asesino, aunque nunca lo pague. Porque nadie hace caer sin malicia a una persona indefensa desde esa altura a menos que no esté en su sano juicio o le tenga malicia.

29 Septiembre, 2008 at 7:10 pm
por primera vez, me doy cuenta de algunos errores ortográficos….
Me pregunto es si el policía
Hay un institinto
Tienes que limarte nuevamente, no abandones la página, sino me iré a leer las propuestas del circo político.
4 Octubre, 2008 at 12:10 pm
Corregidos. Los quiero a todos. Por favor, no se vayan a leer las fanfarrias de los peces payaso. Se arrepentirán.